Locales
2026-04-01 22:22:25
Lo que comenzó como un sueño impulsado desde Villa Guillermina hoy se consolida como una oportunidad concreta para el norte santafesino y el norte argentino. La iniciativa de la localidad forestal fue creciendo con el tiempo hasta sumar el acompañamiento de diferentes provincias argentinas, más de siete universidades del litoral y diversas instituciones públicas y privadas.
Lo que comenzó como un sueño impulsado desde Villa Guillermina hoy se consolida como una oportunidad concreta para el norte santafesino y el norte argentino. La iniciativa de la localidad forestal fue creciendo con el tiempo hasta sumar el acompañamiento de diferentes provincias argentinas, más de siete universidades del litoral y diversas instituciones públicas y privadas.
La misión que se desarrollará en el mes de abril, al sur de Brasil, en Mato Grosso do Sul, refleja ese proceso. Lo que nació desde un pueblo del interior hoy se transformó en una delegación argentina que busca posicionar nuestras potencialidades en la integración latinoamericana, con una mirada vinculada al corredor bioceánico.
En este camino, Matías Chávez, parte principal del equipo técnico, ha cumplido un rol clave en la articulación de los actores que conforman dicha delegación. Su experiencia en relaciones internacionales, con trabajos y vínculos en España, China y otros espacios de cooperación, permitió fortalecer la iniciativa y proyectarla aún más.
Este proceso también se vincula con una visión más amplia que hoy impulsa la República Popular de China: la revitalización del Sur Global. La cooperación entre regiones emergentes, el diálogo entre territorios y la construcción de acuerdos inteligentes forman parte de este enfoque. En ese marco, el norte santafesino y el sur brasileño se presentan como una oportunidad concreta para avanzar juntos.
Como parte de esta estrategia, ya se está trabajando en la creación de una mesa binacional entre Argentina y Brasil, que permita consolidar vínculos y avanzar en proyectos concretos. Al mismo tiempo, se impulsa la construcción de una red universitaria del corredor bioceánico, con el objetivo de promover formación, investigación e intercambio académico entre ambas regiones.
Más allá de lo institucional, la propuesta también pone énfasis en los valores humanos y en la cercanía entre pueblos con historias similares. Este enfoque, conocido como paradiplomacia, cobra aún más relevancia en un contexto mundial marcado por tensiones geopolíticas, guerras y crecientes individualismos. Frente a ese escenario, iniciativas como esta muestran que existe otro camino.
Chávez también remarca que esta apertura no significa desconocer los desafíos locales que existen. Por el contrario, se trata de seguir trabajando en el territorio y, al mismo tiempo, avanzar en procesos más amplios. Ambas cosas van de la mano. No es una cosa o la otra.
La iniciativa que comenzó en Villa Guillermina como un pueblo que decidió cruzar fronteras hoy encuentra respaldo en múltiples actores. Al final, Villa Guillermina no se equivocó. Y muchos coinciden en que fue el intendente Roque Chávez quien ayudó a abrir la cabeza y demostrar que incluso desde los lugares más remotos también se puede soñar y construir nuevas oportunidades.