El Trébol volvió a hablar de inseguridad.
Durante los últimos días se registraron distintos hechos contra la propiedad, entre ellos ingresos a viviendas y hurtos, generando preocupación entre vecinos que comenzaron a compartir sus experiencias y reclamos a través de las redes sociales.
La situación fue reconocida por la propia Policía. El sub jefe de la Comisaría IV de El Trébol, subcomisario Marcelo Gorosito, describió el período reciente de una manera contundente:
“Fueron 20 días que nos tuvieron en jaque con varios delitos contra la propiedad”.
En ese contexto, la Policía logró aprehender a un hombre que estaría vinculado con distintos episodios ocurridos en la ciudad. La detención se produjo luego de un llamado al 911 que alertó sobre la presencia de una persona en inmediaciones de Belgrano y Cortada de Bomberos Voluntarios. Según informó la Policía, el sujeto habría ingresado a una vivienda lindera al lugar.
Ahora será la Fiscalía la que deberá analizar las evidencias reunidas y determinar qué grado de responsabilidad tiene el aprehendido en cada uno de los hechos investigados.
Gorosito explicó que existiría un patrón similar en varios de los episodios y señaló que, según la investigación, inicialmente se ingresaba a viviendas que no estaban habitadas y posteriormente el modo de operar habría cambiado, aprovechando momentos en los que los vecinos se encontraban ausentes.
¿Para qué están las cámaras?
En la investigación tuvieron participación las cámaras de seguridad municipales y el sistema Ojos en Alerta.
El propio subcomisario Gorosito destacó que esas herramientas fueron importantes para reconstruir movimientos y reunir evidencias que ahora están a disposición de la Fiscalía.
Y justamente ahí aparece una discusión que los últimos hechos vuelven a poner sobre la mesa.
El Trébol cuenta con cámaras de videovigilancia y un sistema de monitoreo porque se supone que esas herramientas deben contribuir a la prevención y la seguridad de los vecinos.
Por supuesto que las imágenes son fundamentales para investigar un robo después de que ocurrió. Pero el objetivo de un sistema de estas características debería ser también detectar situaciones sospechosas, advertir a tiempo y permitir una respuesta antes de que el delito se concrete.
La pregunta que queda instalada no es si las cámaras sirven. Está demostrado que pueden servir para investigar y esclarecer hechos.
La cuestión es cuánto están aportando a la prevención.
Mientras tanto, los vecinos siguen manifestando su preocupación y reclamando mayor información frente a una seguidilla de episodios que volvió a instalar la inseguridad como uno de los temas que más inquietan a la ciudad.
Hay una investigación en marcha, hay un sospechoso aprehendido y hay herramientas tecnológicas que están siendo utilizadas.
Ahora será importante conocer el resultado de la investigación y, al mismo tiempo, que la ciudad pueda saber si todo ese sistema de cámaras y monitoreo está cumpliendo también con su objetivo más importante:
que el delito no ocurra.